sábado, 29 de abril de 2017

Speed of Darkness, de Tracy Hickman

Por regla general, y creo que de forma inconsciente, tendemos a asociar a un autor con un tipo determinado de obras o con un genero de forma automática. Igual porque de ese genero es lo que mas a escrito o porque le ha dado mas fama y reconocimiento o simplemente, porque es lo que mas hemos conocido de el. Debido a eso, puede llegar a ser una sorpresa descubrir que ese autor ha escrito obras de géneros completamente diferentes o abordar temáticas radicalmente opuestas.
Por ejemplo, si yo digo Tracy Hickman, a la gente se le va la cabeza directamente a la saga  Dragonlance (Y AD&D) o como mucho, piensa en el como un escritor de Fantasía. Mas que nada, porque es lo que le ha dado la fama a nivel planetario que tiene. Por eso, puede resultar sorprendente para algunas personas que les descubra una novela de ciencia ficción escrita por el. Y por ende, ambientada en una de los videojuegos mas famoso de Blizzard, Starcraft.
Esa novela es Speed of Darkness, y me gustaría hablar un poco de ella.

Creo que comente en entradas pasadas que no iba a ponerme a hacer reseñas de todas las novelas de Starcraft, que son un puñado majo y no muy fáciles de encontrar, por lo menos algunos títulos. Pero, creo que en esta ocasión merece la pena saltarse lo que dije.

Yo la conocí hace ya casi dos años, cuando descubrí con asombro que se habían sacado no solo novelas de Starcraft, si no que ademas se habían sacado bastantes (mas de una docena, sin contar ómnibus) junto con relatos cortos en revistas de prestigio como Amazing Stories, cómics y otras obras  similares. No solo eso, es que habían participado algunos autores muy famosos. Aun así, la sorpresa para mi fue aun mayor al descubrir a Tracy Hickman entre ellos, simplemente porque pensaba que no era un tipo de terreno literario que fuera  a abordar. Y la verdad es que lo hizo, y no lo hizo mal.
Hace ya unas semanas, mientras intentaba arreglar la vieja lavadora de casa con una mezcla de limitados conocimientos técnicos,escasa fe en mis habilidades, muchas palabrotas, blasfemias y golpes (Eh, pero al final la arregle y volvió a centrifugar. Fuck,yeah!), Kit apareció en casa, y sonriendo sin decirme nada me tendió ese libro, que acababa de comprar una tienda de segunda mano de la Cruz Roja, que hay no muy lejos de donde vivo. Anteriormente, se había hecho con dos ediciones digitalizadas no oficiales, una en ingles y la otra en español. Pero soy un chapado a la antigua y me gustan mas los libros físicos y ademas este esta en muy buen estado de conservación. Tras hacer funcionar la lavadora, me puse a leer el libro y mas tarde, una vez terminado, me puse a re-leer la edición digitalizada en español, cuando me la paso Kit.

Speed of Darkness salio en Junio del año 2002, de manos de Simon & Schuster, y es el tercer libro de Starcraft, si hacemos la cuenta partiendo de libros publicados en formato físico (Si contamos StarCraft: Uprising ,del año 2000, obra de Micky Neilson y que en un principio salio como un pdf para descargar, entonces es el cuarto).
Una cosa que quiero dejar clara antes de seguir: Cuando digo «tercera» o «cuarta» lo digo simplemente por su orden de salida a lo largo de los años dentro de las novelas de Starcraft, no porque forma parte una serie continua. La novela no tiene conexiones, aparentes al menos, con otras novelas de Starcraft y es auto-conclusiva. Por lo menos las primeras cuatro no están conectadas entre ellas ni forman una saga.
En esta edición tiene 242 paginas, tamaño de bolsillo, tapas blandas con portada a color de Bill Petras. A lo largo de los años siguiente fue traducido a varios idiomas, entre los que destaca el alemán («Im sog der dunkelheit»), checo («Rychlost temnoty»), francés («Retour á Bountiful»),húngaro («Amókfutás») y en español.

La edición en español se titulo La velocidad de la sombra y lo puso a la venta La Factoría de Ideas en el año 2003, siendo el libro numero 11 de la colección Solaris bolsillo. La tradujo al español Manuel Mata Álvarez-Santuallo.
Ademas de todo esto, la novela forma parte de un «ómnibus» titulado The Starcraft Archive, que salio en 2007 con las 4 primeras novelas de Starcraft (Uprising de Micky Neilson, Liberty's Crusade de Jeff Grubb, Shadow of the Xel'Naga de Gabriel Mesta y Speed of Darkness, de Tracy Hickman) en un solo tomo de 722 paginas. Creo que solo salio en ingles.

La historia se sitúa, mas o menos, en el primer juego de Starcraft, cuando Mar Sara es asolada por los Zerg, James Raynor es desposeído de su cargo de Marshall confederado y detenido por el general Edmund Duke, y el planeta es evacuado por los Hijos de Khoral (Tercera o cuarta pantalla de la campaña Terran)
Todo empieza en un planeta llamado Bountiful (Plenitud, en español), donde vive un chico de 19 años llamado Ardo Melinkov. Plenitud es colonia fundada por refugiados que huyeron de la Tierra durante las persecuciones religiosas y dedicada a la agricultura y la ganadería. Son gente religiosa, trabajadora y pacifica. Ardo tiene una novia que se llama Melani Bradlaw, un año mas joven que el y con la que se quiere casar. Están en medio de un trigal, de picnic y justo cuando Ardo le propone matrimonio a su chica, se desata el horror venido del espacio. Los Zerg atacan Plenitud y matan o abducen a los habitantes aleatoriamente. Ardo acaba separado de su chica y es rescatado por marines confederados, acabando como recluta de las fuerza de la Confederación. Tras su entrenamiento y acondicionamiento mental, es enviado a su primera misión en Mar Sara. Durante la misión y su bautismo de fuego, va a empezar a darse cuenta de que todo no es como se lo han contado y empezara a debatirse entre lo que es y lo que le han hecho ser.


Es una novela muy rápida, entretenida y bien escrita (Con una edición en español bien traducida). Esto ultimo no es especialmente sorprendente, ya que la maestría de Hickman esta de sobra demostrada y asentada, aunque es lo cierto es que su campo literario habitual es la Fantasía y la mayoría de su producción literaria la ha creado haciendo tandem o con su mujer (Laura Hickman, Curtis de soltera y también escritora) o con Margarett Weis. Aunque parece que no ha repetido mucho en el genero, la ciencia ficción de tipo bélico no se le da nada mal en mi opinión. Hay acción con combates y tiroteos bien escenificados, mientras el resto de escenas están realmente bien escritas, sobre todo las descripciones de los primeros capítulos. Los personajes están bien montados y Hickman juega bien la baza de hacer dudar al lector si los personajes son así o sus personalidades están alteradas por el proceso de lavado cerebral que los confederados Terran llaman eufemisticamente "re-socialización". De hecho, Hickman llega a plantar la duda en la mente del lector si los recuerdos de los personajes marines Terran, como es el caso del protagonista, son reales. Esta claro que le han implantado recuerdos falsos sobre los verdaderos, pero son los verdaderos...realmente verdaderos?.
Un personaje que me gusta también bastante es el del soldado Fetu «Cutter» Koura-Abi, un Murciélago de Fuego (especialista con lanzallamas) negro con un excesivo entusiasmo por el combate pero que parece que hay algo en su mente que no acaba de funcionar del todo, haciéndolo algo inestable en ciertos momentos. Como con Ardo, se llega a plantar la duda de si realmente tiene hermanos y están en el planeta. Otra mención a tener en cuenta es la Teniente L.Z Beanne, que en descripción, carácter y nombre recuerda mucho a la Brienne de Juego de Tronos. Es la oficial al mando y la que parece que es la única persona no ha sido re-socializada, o no tanto como los otros. Dirige a sus tropas con una mezcla de rudeza, carisma, amenazas y ejemplo, mientras que su adherencia a las normas es tan firme que el mero hecho de  algo se salga del manual es intolerable para ella. O el sargento Littlefield, un veterano de cuarenta años que al parecer fue oficial antes de ser degradado a sargento y que me recuerda un poco a «El Viejo» de las novelas de Sven Hanssell por su carácter paternal y buen hacer. Ciertamente, es innegable que Hickman a tomado algunos arquetipos de aquí y de allá, y los retocado para usarlos en esta historia, adecuadamente a mi entender.


Un punto a favor extra para Hickman es que parece que en su momento hizo los deberes y se tomo un tiempo para mirarse el trasfondo de Starcraft. El equipo mencionado de las diferentes unidades se ajusta lo que salia en el Starcraft I y el proceso de "re-socialización" y sus efectos me parecen bien contados. Con el tiempo han cambiado algunas cosas, especialmente al ser ampliado el universo Starcraft, pero visto en retrospectiva, Hickman se ajusta lo que ya había escrito. Junto con Graham McNeill, para mi gusto es de los que mejor trata el tema. Tampoco es que se meta muy a fondo, cierto, pero donde lo hace, lo hace correctamente. Solo hay un punto, sobre las acciones de los Hijos de Khoral que me plantea dudas, pero tampoco desentona tanto con la mente fría y retorcida de Mengsk.
Me gustaría añadir que Hickman retrata muy bien la ingenuidad de los soldados confederados, tanto hacia la amenaza real que representan los Zerg como por ejemplo la idea de usar municiones que usarían contra soldados humanos o que al menos se preocupasen de sus «camaradas», como por su ceguera en ver como son usados (Y traicionados) por sus altos mandos, aun cuando es mas que evidente, sobre todo en el caso de oficiales como Beanne.

Un punto en contra es que, lamentablemente, Hickman no sabe dejar pasar una oportunidad para comunicar sus mensajes religiosos (Es reverendo Mormon, y ex-misionero) al escribir su obra, a veces de forma directa y otras veces de forma indirecta. Me gusta que un autor sea capaz de separar su prosa de sus creencias (O no ser muy descarado, al menos. Es complicado sustraerse a lo que uno es y eso lo entiendo) y lamentablemente, Hickman no lo hace en este libro. Eso si, siendo honestos  crea un trasfondo creíble para el personaje y sus creencias religiosas, que son las de Hickman, no como otros autores (Por ejemplo, Stephanie Meyer, la autora de la saga de Crepúsculo, que también es mormona). Pero lo cierto es que, mientras que en sus obras de fantasía como las de Dragonlance hay indicios mas o menos sutiles (Me acuerdo del tirón de orejas de Goldmoon y Riverwind a Caramon por  su actitud lujuriosa hacía Tika y su defensa de la virginidad antes del matrimonio), aquí parece ser que en un entorno de ciencia ficción que tiene por telón de fondo la diaspora de la humanidad por las estrellas se siente menos cohibido a dar «el chorizo con obleas», y de sutileza nada. De hecho, Hickman hace uno de los puntales de la personalidad de Ardo su conflicto interior entre sus creencias religiosas, claramente cristianas (No le da empacho meter pasajes del Génesis y otros libros del antiguo testamento por ejemplo), y sus deberes militares como marine de la Confederación (Básicamente, matar Zerg).

El final es un poco abrupto para mi gusto,casi forzado tras la tremenda descarga de acción que se da en los últimos capítulos(Al puro estilo cinematográfico de Starship Troopers), pero pese a todo me parece bastante apropiado para una novela auto-conclusiva, aunque creo que habrá gente que no le gustara.

En definitiva, creo que es una muy buena novela. Es entretenida, muy rápida de leer y bien construida. Puede que Hickman sea un escritor de fantasía que se le de bien hacer duetos, pero en solitario y escribiendo ciencia ficción bélica de una franquicia como Starcraft hace un buen papel. Como todo, hay cosas que te pueden gustar mas o menos, lógico, pero personalmente la encuentro muy recomendable.

2 comentarios:

  1. Creo que tengo ese libro (en inglés) en una de las montañas de material pendiente de leer :__)
    Al leer el título creí que hablabas de "La velocidad de la oscuridad" de Elizabeth Moon, una novela excelente que te recomiendo.
    https://es.wikipedia.org/wiki/La_velocidad_de_la_oscuridad

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    1. He leído mucho durante mi ausencia, muuuuchooo XD, pero no le hago ascos a otro libro mas XDD Gracias

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